Antes
Revisamos caries, encías e infecciones silenciosas con radiografías. La quimioterapia baja las defensas, y lo que hoy no da síntomas puede terminar en una pausa de tu tratamiento.
Soy especialista en Periodoncia e Implantología. Desde hace 12 años preparo y acompaño la salud oral de pacientes oncológicos y con defensas bajas: antes, durante y después de su tratamiento.
¿Pintarías tu casa si los cimientos se están pudriendo?
Antes de ser dentista estudié arquitectura, y me quedó la costumbre de mirar primero lo que sostiene. Las encías son los cimientos de la boca. Y cuando alguien enfrenta un cáncer, una infección ahí puede obligar a suspender el tratamiento.
Revisamos caries, encías e infecciones silenciosas con radiografías. La quimioterapia baja las defensas, y lo que hoy no da síntomas puede terminar en una pausa de tu tratamiento.
Las llagas en la boca, que se llaman mucositis, hoy se manejan con láser, enjuagues y preparados. Si no puedes comer, no puedes seguir tu tratamiento.
Cada vez hay más sobrevivientes, y también más secuelas. La boca seca es difícil de revertir: no te voy a prometer que se va a ir. Sí que te voy a acompañar.
Antes de ser dentista estudié arquitectura. Me encantaba dibujar y trabajar con las manos, pero después de tres años me di cuenta de que me faltaba algo: estudiar, investigar, entender. La odontología me dio las dos cosas.
Elegí la periodoncia porque es la especialidad que más mira al paciente completo, no solo al diente. Me formé en Clínica Sanz desde que egresé, junto al Dr. Antonio Sanz, mi mentor y hoy mi socio, y ahí aprendí algo que sigo aplicando: hacer las cosas bien y con ética, siempre.
Hace doce años una hematóloga me pidió ayuda con un grupo de niños con las defensas tan bajas que perdían sus dientes siendo muy pequeños. Esos niños me cambiaron la mirada. Entendí que la boca de un paciente con un tratamiento médico complejo puede marcar la diferencia entre seguir adelante o tener que pausarlo.
Desde entonces acompaño a pacientes antes, durante y después de su tratamiento oncológico, investigo y enseño en la Universidad de los Andes. Si estás por empezar un tratamiento o tienes dudas sobre tu boca, escríbeme. Para eso estoy.
Cada recomendación tiene que tener un dato detrás.
Publicaciones de Paula Riera Sanz.
Lo que más me preguntan los pacientes y sus familias.
Para prevenir infecciones y complicaciones durante el tratamiento. La quimioterapia baja las defensas, y un foco infeccioso en la boca que hoy no da síntomas puede obligar a usar antibióticos, hospitalizar o pausar la terapia. Lo ideal es una evaluación con radiografías antes de empezar. Si tienes un tratamiento próximo, puedes consultarme y lo revisamos juntos.
Las llagas se llaman mucositis y hoy se manejan principalmente con fotobiomodulación con láser, que ayuda a cicatrizar. Se complementa con enjuagues, preparados magistrales y algunos suplementos orales. Parte se puede prevenir si se trabaja antes de empezar el tratamiento. Si ya tienes llagas o vas a empezar el tratamiento, escríbeme y vamos paso a paso.
Primero, un buen diagnóstico para saber si es reversible. Después, acompañamiento: lubricar las mucosas, prevenir las caries que trae la boca seca y usar lo que existe hoy, como medicamentos, terapia láser y sustitutos salivales. Hay que ser honestos: es difícil de revertir, pero sí se puede aliviar. Si te pasa esto, escríbeme y vamos paso a paso.
Depende de cómo estén tus defensas en ese momento. Por eso lo más importante es tratar antes todo lo que pueda convertirse en un foco de infección: caries, enfermedad de las encías y conductos con infecciones silenciosas. Si tienes un tratamiento en curso, convérsalo con tu equipo médico y pregúntame lo que necesites.
Cepillando sus dientes todos los días, aunque esté cansado. Existe la idea de que si hay una herida o sangra, mejor no tocar, y es al revés: la higiene previene problemas que después pueden ser mucho más molestos para el niño. En niños, además, el tratamiento puede afectar el desarrollo de los dientes y de los maxilares, por lo que necesitan seguimiento. Si tu hijo está en tratamiento, escríbeme y lo revisamos juntos, paso a paso.
Son pocos. El patólogo oral se dedica sobre todo al diagnóstico; lo que falta son especialistas que traten al paciente de forma completa: que lo preparen para su tratamiento oncológico, lo acompañen durante y cuiden su boca después. Si estás por empezar tu tratamiento, escríbeme y vamos paso a paso.
Porque están inflamadas. El sangrado es una alerta de que hay una infección. Dejar de cepillar o de usar seda dental porque sangra empeora el problema. Si te sangran, pregúntame y te explico qué mirar.
Se trata y se controla. Es una enfermedad con varios factores: bacterias, defensas, genética y hábitos como fumar. Puedes quedar sano, pero la susceptibilidad no desaparece, así que necesitas controles regulares para no volver a enfermar. Si tienes dudas sobre tus controles, pregúntame.
Todos deberíamos tener una evaluación de encías. Las enfermedades de la boca son de las más frecuentes que existen, pero hoy normalmente solo se deriva al periodoncista cuando el caso ya es severo. No debería ser así. Si nunca te han revisado las encías, escríbeme y lo conversamos.
Depende, pero si los dientes vecinos están sanos, en general es preferible un implante para no dañarlos. Para eso tiene que haber hueso suficiente y un buen estado de salud general. Si estás evaluando esta decisión, puedes consultarme y la revisamos juntos.
Con una evaluación de tu salud general y del hueso donde iría el implante, que es un tornillo de titanio con medidas específicas. Fumar no lo impide, pero aumenta el riesgo de fracaso. En pacientes oncológicos hay que revisar si recibieron radioterapia en la zona o medicamentos antirresortivos, porque pueden afectar el hueso. Si tienes dudas sobre tu situación, escríbeme y lo conversamos con calma.
Sí. Una encía enferma es como tener una herida abierta e inflamada del tamaño de la palma de la mano. La periodontitis se ha asociado con peor control de la diabetes y con parto prematuro, entre otras condiciones. Si quieres saber cómo están tus encías, pregúntame.